Y el cielo cayó sobre nosotros, había una neblina, no era real, pero la veíamos, era una señal de que el caos estaba por comenzar. Entonces, como en un sueño, desapareció todo, nuestra vista se segó.
Comenzamos a ver a través de nuestras manos, nos tocamos y sentimos escalofríos, había pasado ya mucho tiempo.
Aún sin poder ver la tensión aumentaba, no sabíamos si todo era igual que antes, si el recorrer de nuestras manos sería el mismo, si nuestra respiración sabría igual.. .
Se dieron cuenta, lo notaron, no era lo mismo, era algo.. horrible.. se alejaron, no recuperaron la vista, pero sabían que no debían volver a tocarse, jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario